miércoles, 5 de marzo de 2008



Había pasado todo el día con su mamá, en un gran almacén. Esa bella pelirroja, con cara pecosa, clara imagen de la inocencia, no debe de haber tenido más de 6 años.

Cuando se disponían a abandonar el almacén, llovía a cántaros. Aquella clase de lluvia que, cuando cae tan fuerte desde las nubes, no logras distinguir la distancia entre una gota y otra... ni siquiera las ves golpear el suelo...

Todos nos quedamos frente a la puerta, resguardados de la lluvia. Esperábamos, algunos con paciencia, y otros irritados porque la naturaleza les estaba estropeando su prisa rutinaria.

Siempre me ha encantado la lluvia. Me pierdo ante la vista de los cielos, lavando la suciedad y el polvo de este mundo. Al mismo tiempo, los recuerdos de mi infancia, corriendo bajo la lluvia, son bienvenidos como una forma de aliviar todas mis preocupaciones

La voz de esta chiquita era muy dulce, y rompió mi trance hipnótico con esta inocente frase:

"Mamá, corramos a través de la lluvia". "Mamá, corramos a través de la lluvia". "Sí, mamá... Corramos a través de la lluvia". "No, mi amor... Esperemos a que baje la lluvia", contestó la mamá pacientemente...

La niña esperó otro minuto, y repitió:
“Mamá, corramos a través de la lluvia"

Y la mamá le dijo:
"Pero si lo hacemos, nos empaparemos..."

"No, mamá, no nos mojaremos. Eso no fue lo que le dijiste esta mañana a papá..."
Tal fue la respuesta de la niña, mientras hablaba del brazo de su madre...

"¿Esta mañana? ¿Cuándo dije que podemos correr a través de la lluvia, y no mojarnos?"

"¿Ya no lo recuerdas? Cuando hablabas con papá acerca de su cáncer, le dijiste que si Dios nos hace pasar a través de esto, puede hacernos pasar a través de cualquier cosa".

Todos nos quedamos en absoluto silencio. Juro que no se escuchaba más que la lluvia. Todos nos quedamos parados, silenciosamente. Nadie entró ni salió del almacén en los siguientes minutos. La mamá se detuvo a pensar por un momento acerca de lo que debería responder. Este era un momento crucial en la vida de esta joven criatura, un momento en el que la inocencia y la confianza podían ser motivadas, de manera que algún día florecieran en una inquebrantable fe...

"Amor, tienes toda la razón. Corramos a través de la lluvia. Y si Dios permite que nos empapemos, puede ser que Él sepa que necesitamos una lavadita". Y salieron corriendo...

Todos nos quedamos viéndolas, riéndonos mientras corrían por el estacionamiento, pisando todos los charcos.

Por supuesto que se empaparon, pero no fueron las únicas...

Las siguieron unos cuantos que reían como niños mientras corrían hacia sus carros.

Sí, es cierto, yo también corrí. Y sí, también me empapé... seguro Dios pensó que necesitaba una lavadita.

Las circunstancias o las personas pueden quitarnos nuestras posesiones materiales, pueden llevarse nuestro dinero, y pueden llevarse nuestra salud. Pero nada ni nadie
puede quitarnos nuestras más valiosas posesiones:
Nuestros Recuerdos.

Así que no olvides tomarte el tiempo y la oportunidad de llenarte de recuerdos cada día. Un amigo me envió esto para recordarme precisamente eso: Cada memoria es un ladrillo que construye mi vida.

Espero que, de vez en cuando, te tomes tu tiempo para correr a través de la lluvia:

TÓMATE TU TIEMPO PARA VIVIR!

Y nunca olvides:
A veces Dios quiere que te des una “empapadita”.
Pero jamás te dejará sólo bajo la lluvia.
Y si te ha permitido pasar por tormentas en tu vida……
También pasará ésta, y la otra y la que sigue…

Y después de cada una de ellas, verás nuevamente su amor y sus promesas en cada arco iris.

AHORRANDO VIDA



Nos acostumbramos a vivir en departamentos y a no tener otra vista que no sea las ventanas de alrededor; y porque no se tiene vista, luego nos acostumbramos a no mirar para afuera;

Y porque no miramos para afuera, luego nos acostumbramos a no abrir del todo las cortinas; Y porque no abrimosdel todo las cortinas, luego nos acostumbramos a encender más temprano la luz.

Y a medida que nos acostumbramos, olvidamos el sol, olvidamos el aire, olvidamos la amplitud... Nos acostumbramos a despertar sobresaltados porque se nos hizo tarde; A tomarnos el café corriendo porque estamos atrasados; acostumbramos a no mirar para afuera;

A leer el diario en el autobús porque no podemos perder tiempo; A comer un sándwich porque no da tiempo para almorzar; A salir del trabajo ya de noche; A dormir en el autobúsporque estamos cansados; A cenar rápido y dormir pesados sin haber vivido el día.

Nos acostumbramos a pensar que las personas cercanas a nosotros estarán siempre ahí y a creer que están bien, sin preocuparnos por averiguarlo; a esperar el día entero y finalmente oír en el teléfono:
"Es que hoy no puedo ir...”

- A ver cuándo nos vemos... - La semana que viene nos reunimos..."

A sonreír a las personas sin recibir una sonrisa de vuelta. A ser ignorados cuando precisábamos tanto ser vistos. Si el cine está lleno nos acostumbramosy nos conformamos con sentarnos en la primera fila aunque tengamos quetorcer un poco el cuello. Si el trabajo está complicado, nos consolamos pensando en el fin de semana;

Y si el fin de semana no hay mucho que hacer,o andamos cortos de dinero, nos vamos a dormir temprano y listo,porque siempre tenemos sueño atrasado.

Nos acostumbramos a ahorrar vida... Que, de a poco, igual se gasta y que una vez gastada, por estar acostumbrados

¡ NOS PERDIMOS DE VIVIR !...

Existe un dicho: "La muerte está tan segura de su victoria, que nos da toda una vida de ventaja".

El tiempo no se puede atrapar, mucho menos almacenar; nuestra existencia transcurre a gran velocidad, pero mientras tengamos vida, tenemos la oportunidadde cambiar nuestros hábitos, de tener una mejor calidad de existencia,de aprovechar y disfrutar cada respiro, cada latido de nuestro corazón.

No trasformemos nuestra vida en una rutina inútil que nos haga infelices.

Dios pone a nuestra disposición todos los elementos para ser seres felices,satisfechos y agradecidos por ese gran don (que es la vida), que con tantoamor nos ha sido otorgado.

La vida no hay que ahorrarla...
Hay que vivirla
¡ P L E N A M E N T E... BIEN!
Porqué sin saberlo la naturaleza de nuestras circunstancias, pueden cambiar el giro de nuestra … vida.

Que tengas buen día...



HERMOSAS LECTURAS